Meditacion del Evangelio del Domingo

7 de Enero 2018

Qué importante es para nuestras familias a caminar juntos para alcanzar una misma
meta. Sabemos que tenemos un itinerario común que recorrer; un camino donde
nos encontramos con dificultades, pero también con momentos de alegría y de
consuelo. En esta peregrinación de la vida compartimos también el tiempo de
oración. ¿Qué puede ser más bello para un padre y una madre que bendecir a sus
hijos al comienzo de la jornada y cuando concluye? Hacer en su frente la señal de la
cruz como el día del Bautismo. ¿No es esta la oración más sencilla de los padres para
con sus hijos? Bendecirlos, es decir, encomendarles al Señor, como hicieron Elcaná
y Ana, José y María, para que sea él su protección y su apoyo en los distintos
momentos del día. Qué importante es para la familia encontrarse también en un
breve momento de oración antes de comer juntos, para dar las gracias al Señor por
estos dones, y para aprender a compartir lo que hemos recibido con quien más lo
necesita. Son pequeños gestos que, sin embargo, expresan el gran papel formativo
que la familia desempeña en la peregrinación de cada día. -Papa Franciso