Sacristía

Misión del Sacristán:

Es un cristiano que, en virtud de su Bautismo, presta un servicio a su comunidad cristiana, encargándose del mantenimiento y aumento de las cosas sagradas que se usan para el culto de Dios, y de la conservación material de la iglesia. Es ante todo un signo de Cristo, que “no vino a ser servido sino a servir” (Marcos 10,45), y de la Iglesia que es servidora.

La misión del Sacristán es la de celebrar su fe, y también ayuda a otros a celebrar lo mejor posible, disponiendo todo. La disposición misma de las cosas y de los espacios llega a ser un “signo sacramental” de lo que celebra y de la comunidad.

Siendo lo sagrado algo perteneciente y reservado a Dios, debe tratarse dignamente, sabiendo que “no somos sino siervos inútiles” (Lucas 17,10). Como tratamos sus cosas, así tratamos a Dios: respeto, amor, servicio, generosidad. Es un honor servir a Dios, disponiendo convenientemente, con orden y prontitud, lo que se le encomienda para gloria de Dios.

Descripción:

La Sacristía es el lugar donde se revisten los sacerdotes y donde están guardados los ornamentos y otras cosas pertenecientes al culto. Por ejemplo ; hostias sin consagrar ,cálices,casullas etc.

La función de sacristán:

Un sacristan es una persona laica o religiosa que asiste al sacerdote en las labores de cuidado y de los objetos sagrados que contienen. Es además el encargado de preparar todo lo necesario para la celebración de la Misa. La tarea básica es preparar todas las cosas necesarias desde la sacristía:libros,cáliz, patenas,vino etc .y asegurarse que al final de la Misa todo quede limpio y purificado y colocado de regreso en su lugar..